24 oct 2009

animal


Ni libélula ni espasmo, /la piel del ornitorrinco traspasó la luz que el sol tejió en mi suavidad de foca; nadé, pez, sobre olas de marginal oscuridad, fui ave y viví en el marsupio de koalas.
Nadie dijo mi nombre, animal amante de la belleza que se desliza sobre la nieve, sobre la cumbre que explota en la mirada.
Los labios acompañaron con su caza mi sueño de águila tuerta.
 /mascota del viento, caí en picada…

En lo que mis amistades se deciden ...



4 comentarios:

Nelly dijo...

ahhh, me recordó ANIMALIA de Rafael Toriz.
bravo, maestra.

pata de perro dijo...

¡Ornitorrinco! Vez te digo. jajaja

Tzuyuki dijo...

Qué poema! Bravo June, muy bien construído, excelentes las imágenes y el lenguaje. No hay que analizarlo, simplemente es fabuloso, entrañable. Gracias por escribirlo.

June dijo...

no, gracias a ustedes por leerme.

si, por eso puse al ornitorrinco... jajajaja, por tu comentario